Comunicadores al poder tecnológico
Es importante reconocer al autor Marshall Mcluhan en el “medio es el masaje” que nos hace una reflexión profunda de nuestra sociedad, relacionando cada etapa de está con una facultad humana. En los primeros tiempos, antes de la estructuración del alfabeto, con el oído como órgano de orientación sensorial “oír era creer”. Después de este, con el ojo que percibió en términos espaciales y temporales el mundo y originó la imprenta como el primer recurso repetidor (producción en masa) y por último la postulación sobre la integración de todos los sentidos en una
sociedad de tecnología eléctrica para la cual es imposible captar el mundo en medios puramente visuales debido a las grandes velocidades de la comunicación, ya que la información se hace cada vez más veloz y continúa. No obstante en los avances tecnológicos y la misma ciencia ficción han hecho posible un mundo sin términos espacio-temporales, un mundo sin barreras, en espera de todo tipo de exploración rompiendo los viejos esquemas de “un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar” (MCLUHAN: 1998). La tecnología eléctrica llega para ejecutar un cambio total en nuestro comportamiento y en nuestra sociedad, para crear información y los medios como prolongaciones de nuestras facultades. Como bien dice el autor, cada vez que el hombre crea una prolongación de una facultad suya, el sujeto debe asumirla modificando así su comportamiento.
